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El Cuaderno de Juego · Enero — La vuelta al mundo en cuatro uvas

Semana 20

Syrah: sangre, carne y pimienta

El hollejo grueso, el humo y la carne, y la rotundina: el compuesto que huele a pimienta negra y que casi solo tiene la syrah. Ródano frente a Barossa. El combate de pesos pesados del mes.

Un racimo de uva tinta oscura sobre brasas de sarmiento, con granos de pimienta negra alrededor y una copa de tinto de capa muy alta

Olvida las notas genéricas de «fruta roja». Un syrah es humo de brasas, carne madurada en la parrilla y pimienta negra recién molida. Ese carácter carnal y especiado tiene explicación, y no es magia: es la uva.

El syrah no huele a fruta y ya está: huele a barbacoa.

Infografía del tema: la syrah —hollejo grueso cargado de antocianos y taninos para vinos de capa muy alta, adaptada a climas cálidos, con aromas cárnicos y ahumados—, la rotundina como compuesto responsable de la pimienta negra, el mapa Ródano Norte (elegancia vertical, terrazas graníticas) frente a Barossa (potencia y chocolate) y el duelo con el cabernet: pimienta contra pimiento verde.

Teoría al grano

El hollejo y la «sangre»

El color violeta casi impenetrable y los taninos nobles no están «en la piel» a secas: se concentran en la hipodermis, la capa interna del hollejo grueso. De ahí sale la carga de antocianos y el cuerpo.

La raíz y el estrés

Con un buen manejo del suelo se puede forzar a la raíz a bajar buscando agua. Ese estrés hídrico controlado antes del envero —cuando la baya deja de ser un perdigón duro y ácido y se vuelve fruta carnosa— es lo que concentra el azúcar y el aroma. En verde también cuenta la gestión de la hoja: los brotes laterales sin control roban energía al racimo.

La huella de la pimienta

Ese golpe de molinillo de pimienta negra que despeja la nariz es la rotundina (rotundone), un compuesto que la syrah tiene y casi ninguna otra uva. Es su firma: si hay pimienta negra de verdad, hay syrah detrás.

El mapa: Ródano contra Barossa

La misma uva, dos personalidades según el sol.

  • Ródano Norte (Côte-Rôtie, Hermitage, Cornas). Clima fresco, terrazas graníticas empinadas. Syrah vertical y fino: acidez vibrante, pimienta pura, un dardo de especias. La versión clásica.
  • Barossa Valley (allí se llama shiraz). Sol de sobra: fuego y potencia. Fruta negra madura, chocolate, «carne asada» más marcada, más grado. Cepas viejas de más de cien años.

El reto: el combate de pesos pesados

Cierre del mes: cuatro tintos a ciegas —pinot noir (semana 17), cabernet (semana 19) y el syrah en sus dos caras, Ródano y Barossa— con entrecot o unas costillas.

El maridaje. El tanino denso de la syrah necesita la proteína de la carne para suavizarse; la pimienta y el humo se funden con las brasas.

Bébelos a ciegas y olvida el aroma un momento, solo la textura: el que pesa como agua con sabor, entra y se va, es el pinot noir; el que pesa como leche entera y se queda, es el cabernet sauvignon.

Ahora la nariz, la pista que no falla: pimienta negra, cuero y humo, nunca vegetal, son los dos syrah —el del Ródano y el de Barossa—; pimiento verde o pimentón crudo, sobre todo si no maduró del todo, es el cabernet.

Entre los dos syrah, el más afilado y vertical, con la pimienta como un dardo, es el del Ródano Norte; el más ancho, con fruta negra madura y un fondo de chocolate, es el de Barossa.

La syrah es especiada; el cabernet, a veces, verde. Ese es el corte.

Cierre

La syrah es una uva de sitio: en el norte del Ródano sale afilada y pimentada; en Barossa, ancha y de chocolate. Misma firma —la pimienta— en dos volúmenes distintos.